La nostalgia slowcore más oscura de Good Night & Good Morning en «Narrowing Type»

Hoy llega una de esas escasas recomendaciones que hacemos al mirar a través del retrovisor. No es común, pero sí que en este caso era necesario: hace cosa de unos meses, y de forma algo fortuita, acabé dando con un disco que surgió como un machihembrado de elementos nostálgicos, anhelo atmosférico con enfoque ambient y delicadeza. Esto es «Narrowing Type«, álbum debut de un semi desconocido grupo llamado Good Night & Good Morning que vio la luz en 2012.

Su escucha, esencialmente gestada ahora en pleno ecuador de 2026, resulta totalmente adecuada. Me explico: parece que el ADN mestizo que constituye el álbum parece encontrar cierto punto de encuentro con esa sinergia de esencias que constituyen álbumes actuales de formaciones y artistas tan conocidos como Ethel Cain (recordad «Perverts»), Midwife y similares. El LP, grabado durante «muchos meses entre invierno y primavera de 2011″ de forma doméstica en Chicago y Milwaukee, carbura su foco emotivo por un slowcore ambient que remite a Grouper, a su vez que también lo hace a propuestas más abrasivas como Jesu, u otras de más eclécticas, como Low.

Sobre el período de gestación del álbum, Ryan Brewer, líder del grupo, comenta en una entrevista concedida a Sun 13: «En general, creo que fue una época oscura para todos nosotros. Pat y yo llevábamos un par de años viviendo en Chicago, y la verdad es que es una ciudad un poco sombría. No recuerdo haber visto el sol brillar nunca mientras estuve allí. Pat y yo vivíamos juntos en un apartamento diminuto, en un barrio muy de moda de Chicago llamado Wicker Park. De alguna manera, conseguimos el apartamento más barato y destartalado que puedas imaginar. Así que vivíamos en ese apartamento de mierda y siempre estábamos ensayando en el salón. Teníamos el vibráfono de Pat y todo mi equipo de guitarra con el amplificador; ocupaba prácticamente todo el salón

Si os tiran los anhelos de los Mogwai más reposados, y la mirada tanto hacia el piso de Duster, como hacia el firmamento de formaciones como Midwife, este es vuestro disco. Se siente de 2012, pero definitivamente también se siente como un disco muy, muy actual, en el que el aderezo es lo de menos. Lo que prima: el «core» emotivo de todos los temas, ‘Philadelphia’, erigida como punta de lanza del LP, incluido.

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