[Crónica] Geese en Primavera Sound 2026

No era una cuestión de si había hype con Geese, el tema de conversación de este Primavera Sound 2026: estaba claro que sí. Si bien sacamos el micro (de corbata) a pasear para entender si la burbuja del fenómeno Cameron Winter (frontman del grupo) estaba hiperhinchada, no hay nada que pueda explicar mejor la realidad de una banda que verla tocar delante de un público inmune al agua. ¿Es «Getting Killed» un álbum para la masa que vimos ayer? No lo creo. ¿Tiene este jóven norteamericano (24 años) un branding tan poderoso como Mac DeMarco? Ni de lejos. Entonces, ¿qué es? La idea de un artista que no ha nacido para la pose, que compone, toca y canta según sopla el viento ayer se reveló como una de las claves. La gente está cansada de bandas perfectas, o mejor dicho, la gente abraza casi de una forma inconsciente el talento que, sin querer, se sale del orden. Y eso es lo que se percibió en líneas generales: a una banda tocando como si Google Maps la hubiera cogido de su querida Brooklyn y la hubiera soltado en el escenario Occident de Barcelona sin previo aviso.

El radical transcurso metereológico de su actuación (pasamos de un cielo nublado a una tormenta perfecta) expuso todavía más esa condición. Seriedad, actitud, poco caso a lo que en realidad estaba ocurriendo alrededor. Enfrente a los encapuchados, el cuarteto abrió con ‘Husbands‘ sin pretextos y enseguida vimos esa voz rota, esquiva y atormentada en acción.

Con un juego constante de control de distancias entre Cameron y el micro con el que controlar la intensidad endiablada que sale de sus pulmones, el resto de la banda, visiblemente más activa, acompañó en clave de rock progresivo un poco en el mismo plan: tocar sin pensar mucho. Allá por el quinto tema (una ‘2122‘ que en directo tenía serios ramalazos a ‘Are You Gonna Be My Girl’ de JET), el temporal empezó a ponerse chungo. La palestra empezó a encharcarse, los monitores altos se convirtieron en cataratas y Cameron se descamisó con cero afán de estrella del rock. No se produjo efecto desbandada, una señal que, de nuevo, dimensionó nuestro punto de partida: el hype.

La intensidad la marcó la música de una banda taimada que abordó un número adverso dando la sensación de que no era nada excepcional. En la fase final del concierto, Geese reservó el repertorio infalible de himnos, primero con ‘Au Pays du Cocaine‘ y una aclamada letra muy pero que muy cantada por el público. Y luego con ‘Taxes‘, quizá otra de las culpables de que hayan salido hasta en la sopa. No fue una reserva estratégica para salvar un bolo de temporal despiadado, sino la culminación de un directo que desde el principio no engañó a nadie. Una tímida sonrisa de Winter en el cierre nos hace pensar que, efectivamente, vivimos en estado puro la banda que representan.

Fotos: Cris Pla (Binaural.es)
Texto: Màrius Riba

Concierto completo (vídeo) de Geese en Primavera Sound 2026:

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