Cultura acompañada: Gabriela Mistral hoy: lectura, infancia y desarrollo

 Cada 7 de abril la recordamos.
Pero este 2026, a 137 años de su nacimiento, Gabriela Mistral se siente menos
como un recuerdo y más como una presencia vigente.

 Más allá del homenaje de
calendario, vale la pena volver a su origen: una maestra que puso la infancia
en el centro, no como una etapa pasajera, sino como un espacio clave en la
formación de las personas.

No solo escribió sobre niños y
niñas; trabajó con ellos, los observó y los escuchó. Comprendió —mucho antes de
que las políticas públicas lo pusieran en cifras— que el vínculo, la palabra y
el acceso a la lectura no eran un lujo, sino una base para la vida. 

Hoy, cuando
los hábitos lectores se debilitan y con ello se resienten aprendizajes,
desarrollo emocional y oportunidades futuras, su mirada centenaria vuelve a ser
urgente.

En ese cruce —lectura, juego y
vínculo— es donde hoy se vuelve imprescindible actuar. No como gesto simbólico,
sino como una inversión concreta en el desarrollo del país. 

Cuando un niño o
niña accede a la lectura, no solo mejora su desempeño académico: amplía su
horizonte, fortalece su autoestima y proyecta nuevas posibilidades.

Carmen de la Maza 

Fundación ALMA trabaja
precisamente en ese espacio. Transformar el entorno de la infancia, a través de
experiencias significativas de lectura y juego, implica también fortalecer el
rol de la familia como primer espacio de vínculo y aprendizaje, instalando la
lectura como un hábito cotidiano en la vida de niños y niñas, no como algo
excepcional, sino como parte de su desarrollo.

 En un contexto donde las brechas
se abren desde temprano, intervenir a tiempo es decisivo.

Nuestra primera Premio Nobel
lo dijo con claridad: “Hacer leer como se come todos los días, hasta que la
lectura sea como el mirar, un ejercicio natural, pero gozoso siempre.”

Quizás el verdadero homenaje
sea, justamente, lograr que esa mirada se transforme en práctica y siga viva en
lo cotidiano..

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