Conmovedora obra teatral invita a reflexionar sobre el pasado de nuestro país

 Este viernes 15 de
noviembre comienzan las funciones de la obra de teatro “Cuando a un
hombre lo fusilan y no muere”, en distintas comunas de la Región de
O’Higgins, dirigida a todo tipo de público, pero especialmente a las
nuevas generaciones, ya que invita a una conversación intergeneracional
sobre el pasado de nuestro país.

Bajo la dirección y dramaturgia de Verónica Díaz-Muñiz, “Cuando a un hombre lo
fusilan y no muere” es la nueva obra de Colectivo Interior y
llega a los escenarios con una historia profunda y conmovedora inspirada
en la vida de José Calderón, abuelo de uno de los actores, desaparecido y
dado por muerto en la Caravana de Paine durante la dictadura, quien fue
lanzado al río Maipo.

 En un giro inesperado,
Calderón logra escapar y permanece escondido por años, sólo para vivir su
última etapa marcada por el Alzheimer, confundido entre recuerdos y traumas que
le hacían pensar que aún seguía preso.

“La obra está pensada para que
nietos, padres y abuelos puedan dialogar en base al pasado de Chile, pero
principalmente es para los más jóvenes. Esta decisión radica en que serán
ellos, quienes tengan que seguir abordando estos temas para la construcción de
una sociedad más justa y consciente”, comenta Verónica.

“Cuando a un hombre lo fusilan
y no muere” investiga la relación entre los agujeros negros y cómo
ciertos eventos traumaticos alteran nuestra manera de comprender y
percibir la realidad.  

La directora de la obra
explica que el agujero negro simboliza el trauma colectivo que ocurrió
tras la dictadura: una herida invisible, poderosa y disruptiva que quiebra
las leyes de lo cotidiano y genera una experiencia de oscuridad, incertidumbre
y desaparición, similar a la implosión de una estrella.

“En este proceso creativo nos
preguntamos de qué manera el trauma nos rompe hacia dentro, en qué nos
transforma y cómo seguimos después de eso”, explica.

Con una puesta en escena de 70
minutos y un equipo creativo que incluye a Rodrigo Meneses en el diseño sonoro
y Nicoletta Fuentealba en vestuario, la obra convierte el concepto de agujero
negro en una metáfora del trauma: ese “vacío” que atrapa y transforma. 

Un
viaje teatral único que desafía al espectador a cuestionar y conectar con las
heridas no resueltas de nuestra historia.

Las funciones se realizarán
durante noviembre. El viernes 15 a las 20.00 hrs en el Teatro
de Peumo; el lunes 18 a las 20.00 hrs en la Escuela Luis
Galdames de Rengo; el jueves 28 a las 19.30 hrs en el Salón
de las Artes de Navidad; y el viernes 29 a las 20.00 hrs en
el Teatro Municipal de Olivar.
Es para mayores de 14 años y el ingreso es
gratuito. 

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