[Entrevista] The Sophs: «Siempre es importante actuar como si no estuvieses en un sello discográfico»

Dentro de un panorama saturado de lanzamientos han aparecido otro rayo de luz que agradará a aquellos que busquen cierto equilibrio entre claros, oscuros, tradicionalismo y contemporaneidad. Os hablamos de «GOLDSTAR», álbum debut de The Sophs, banda angelina que parte como una banda muy deudora del sonido indie rock de los dosmiles. El trabajo, ya disponible en redes de streaming y tiendas físicas, llevará a la formación a actuar en el Primavera Sound 2026 de Barcelona.

Hablamos con la banda sobre su (esperanzador) futuro y los pasos dados, incluido su fichaje por Rough Trade como sello.

Es un álbum muy fresco e inspirador, una mezcla ecléctica de garage, rock, baladas y elementos clásicos. “Goldstar” nos brinda una primera escucha intensa y al mismo tiempo delicada, y sostiene una honestidad muy especial en sus letras. Da la impresión de ser un álbum muy compacto, aunque en su interior conviven géneros muy distintos, en este sentido, ¿la intención fue mezclar deliberadamente todos esos géneros y sonidos? ¿Ya existía una idea conceptual sobre lo que queríais mostrar en el álbum?

Ethan Ramon: Para “Goldstar”, la idea inicial fue partir de un mensaje y de un tema central que queríamos desarrollar tanto lírica como temáticamente. Nuestro objetivo era asegurarnos de que ese concepto se mantuviera coherente y cohesivo a lo largo de todo el trabajo. A partir de ahí, nos permitimos jugar con el aspecto sonoro. Desarrollé un personaje que representaba una versión exagerada de las peores partes de mí mismo, aquellas que más me asustaban.  Somos músicos competentes, sabíamos lo que queremos decir y también divertirnos desde el punto de vista sonoro. Aunque quieras usar una máscara, al fin y al cabo, la única piel con la que puedes estar incómodo es la tuya propia. Usar diferentes máscaras y un número alto de géneros, de alguna manera es no enfrentarte a ti mismo.

Parece que todas estas letras vienen de un lugar muy honesto en ti, como si la música fuera el catalizador en cierto sentido.

Ethan Ramon: Es como un exorcismo, casi. Todas esas partes de mí mismo, esos sentimientos intrusos, y cosas que me avergüenzan. Es mucho más manejable una vez que las defines, una vez que le das un nombre y una cara, y las pones en un medio como el arte y la música. Es una manera de asegurarse de que esos sentimientos negativos no me superen. Y existir en ese espacio, en la música, me ha ayudado a hacer eso.

Es como lo que dicen, si no te cuentas la historia, parece que nunca sucedió realmente.

Vuestro primer trabajo mezcla calma y silencio, con explosión y destrucción, ¿cuál ha sido vuestra inspiración e intereses musicales para este disco?

Ethan Ramon: En la producción estuvimos escuchando mucho a Bright Eyes, Tom Waits y Billy Childish. También escuchamos muchísimo a varios artistas del Delta Blues, como Howlin’ Wolf. Y también escuchamos una selección de canciones rusas del siglo XX, que nos han inspirado en lo que hacemos. No hablo ruso, ni puedo leer el alfabeto, así que no estoy seguro de qué dicen exactamente, pero tengo una larguísima playlist en mi teléfono de música rusa que me encanta.

Sam Yuh: Siempre me envía todas esas canciones rusas en los vuelos para escuchar, las adora.

Ethan Ramon: Sí, son increíbles, son muy buenas.

No conozco muchas canciones rusas, puedes enviarme esa lista ¿por favor? Es genial escuchar y descubrir música de otros lados, aunque no sepamos de qué están hablando, esa música resuena contigo y te lleva a lugares.

Ethan Ramon: Exactamente, eso es lo que es la música, realmente.

Habéis publicado una versión del hit ‘For the first time’ de Mac DeMarco, al que le dais un toque muy fresco añadiendo un ritmo acelerado, ¿cómo surgió la idea?

Ethan Ramon: La canción no significa mucho para nosotros, nos gusta tocar canciones de otras personas. Mac DeMarco escribe muy buenas canciones, muy sólidas, compactas, y de una manera muy letal y agitada, que pueden ser interpretados desde diferentes géneros.

Hablando de colaboraciones, ¿con quién os gustaría colaborar si pudierais? ¿Cuál sería vuestra colaboración soñada?

Ethan Ramon: No estoy seguro si algún artista querría colaborar con nosotros, ¡podrían unirse a beber con nosotros si quieren! Eso es algo que tendría que salir en el momento, sí que nos gustaría ser amigos de más bandas, si estáis ahí fuera y hacéis buena música ¡por favor, llamadnos!

Hablemos también de esta poderosa canción “Death in the Family”, un tema muy oscuro y personal. Hay una frase que dice: ¿Qué es lo bueno de un hombre honesto que acepta que está perdido?” ¿Qué os inspiró para escribir estas letras? ¿De qué habla exactamente la canción?

Ethan Ramon: No estoy seguro. Esa canción vino de una paranoia muy real que tuve, una paranoia de ser percibido y de no poder controlar cómo se me percibía. Escribí esa canción en la ducha, no me senté e intenté mantener esa catarsis, sucedió de repente.

También encontramos palabras habladas en algunas canciones, como en “A sympathetic person”, donde hay un poema al principio, y en “They told me to jump, I said how high”, ¿son la poesía y la literatura un eje importante que os ayuda a desarrollar ideas?

Ethan Ramon: Creo que el lenguaje es la herramienta más poderosa, queríamos explorar lo que eso significa. Realmente queríamos estar en un espacio que no nos limitara de ninguna manera, pensamos que la mejor manera de expresarnos era en formato monólogo en lugar de cantarlo.

Sois seis integrantes viviendo en Los Ángeles, ¿os conocían antes de formar la banda?

Sam Yuh: Ethan y yo nos conocimos en la escuela, crecimos en Phoenix, Arizona. Ethan también conocía a Austin, que toca la guitarrista eléctrica, y a Seth, que toca la acústica. Nos mudamos a Los Ángeles y allí conocimos a Nicole, nuestro bajista, y a Devin, nuestro baterista.

En L.A. predomina una gran escena artística y cultural, ¿sentís que la ciudad ha influido a la hora de crear e inspirar vuestra propia música?

Ethan Ramon: Sí y no. Los Ángeles es muy interesante porque no somos de aquí, podemos decir que somos “transplantes”, así que solo tenemos la autoridad de comentar sobre otros “transplantes”. L.A. es una ciudad bastante rápida, ahora mismo, hay una cultura muy variada en la ciudad, han nacido muchas bandas locales, pero sentimos que la industria está más enfocada en los individuos como artistas. Los nuevos artistas que nacen de TikTok por ejemplo, son más rentables como “un paquete” y más marketeables. En ese sentido, viviendo en Los Ángeles como una banda, nos hemos sentido un poco aislados viendo que no encajábamos en ningún lado, pero observando a esas mismas personas superficialmente también nos ha ayudado y nos han hecho ser mejores artistas.

Eso es interesante, cómo percibimos la música ahora de una manera totalmente diferente que antes. Da la sensación de que no hay tantas bandas como hace años, y que la industria invierte en estos “paquetes” como mencionas. Y vosotros al tener una banda también estáis arriesgando.

Ethan Ramon: Si, es un riesgo pero también es mucho más gratificante porque tenemos la oportunidad de construir nuestra propia comunidad desde cero, además somos mejores amigos y todos nos confiamos como músicos y como personas, eso especialmente en una banda tan grande como la nuestra es una gran recompensa.

Con mentes creativas y escribiendo desde diferentes perspectivas, ¿cómo es vuestro proceso creativo? ¿Cómo encontráis el tiempo y espacio para cohabitar ideas diferentes entre vosotros?

Ethan Ramon: Para “Goldstar”, Sam y yo empezamos la mayoría de las canciones y desarrollamos un esqueleto. Descubrimos lo que queríamos decir, qué acordes queríamos introducir, añadimos las letras y la melodía, y más tarde llevamos el trabajo al resto de la banda para completarlo. Así expandimos y añadimos sus capas creativas e instrumentos sobre los temas. Así funcionamos bastante bien, ahora estamos muy enfocados en la calidad de nuestra música por encima de todo.

Vuestro inicio fue muy rápido, escribisteis a los fundadores de Rough Trade y casi inmediatamente obtuvisteis respuesta. ¿Cómo os sentisteis cuando sucedió y cómo ha sido desde ese momento hasta ahora?

Ethan Ramon: Fue muy surrealista para nosotros y estamos súper agradecidos con todo lo que todo el equipo de Rough Trade, aman la música genuinamente y estamos trabajando juntos con ellos para preparar nuestra carrera de la forma más lustrosa posible, que creo que es algo que no muchas bandas pueden decir. Es una relación simbiótica, hay mucha confianza, tratamos de no descansar porque es realmente importante en este punto para nosotros enfocarnos en el trabajo que tenemos que hacer.  Porque no importa si estás con un sello o no, siempre es importante actuar como si no lo estuvieras en él.

Habéis estado girando y ahora tenéis un tour planeado por Estados Unidos y Reino Unido, algunas fechas en Europa y festivales. ¿Cómo imagináis este álbum en vivo? ¿Habéis pensado en algo conceptual?

Ethan Ramon: Hemos incorporado un acordeón en el directo, queremos hacer lo máximo posible de una experiencia teatral. Vamos a tratar de coger toda esa amplia variedad de influencias y no irnos muy lejos en el directo. Tenemos un conjunto precioso de canciones y creo que nos ha funcionado muy bien en conciertos que hemos hecho, la gente que nos ha visto en lugar de estar más confundida parece entendernos mejor, y esa es la reacción con la que sueñas. Estamos muy emocionados de tocar en tantos sitios este año.

¿Cómo se presenta el futuro próximo para The Sophs? ¿Qué os gustaría lograr como banda? ¿Hay algún festival en el que os gustaría tocar?

Creo que Glastonbury siempre es un gran objetivo. En realidad, todos desearíamos estar en esta banda tocando y siendo músicos a tiempo completo para el resto de nuestras vidas, y si estar en esta banda nos brinda ese estilo de vida, entonces es que realmente lo hemos logrado.

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