Been Stellar – Scream from New York, NY | Crítica

Un grito sordo resuena en las grandes avenidas de New York. Sale de las cuerdas vocales de Been Stellar, la nueva sensación rock de la ciudad que nunca duerme, que en el fondo viene a representar a una escena que, ironías de la vida, nadie la despierta. De hecho, es casualidad, y bastante sintomático, que a esta banda yankee la descubrieran antes en la NME británica que en los medios locales. Es la cadencia de una decadencia que aún así no es irreversible, lo demuestra este quinteto que, con un EP, firmó con Dirty Hit y ha acabado girando durante el año en curso con The 1975 -grupo insignia del sello-. Si en la línea 9 de esta reseña insistimos en hablar de New York ya es cosa de la banda, que ha titulado su álbum debut “Scream from New York, NY” y que de alguna manera remite a esas épocas (no tan lejanas) en las que monstruos como Vice Media todavía no habían ganado terreno a salas locales como 285 Kent o Glasslands. “New York I love you, but you’re bringing me down“, que decía James Murphy en 2007 a lo bajini. Pues bien, aquí es el mismo espíritu, pero con otras palabras y ánimos rejuvenecidos; esta vez se escucha desde el otro lado del charco.

El relato del panorama que encapsulan en este disco es explícito en forma y contenido. Por fuera es puro rock noventero (aunque con sus matices escondidos, como veremos), distorsión y guitarras, acercamientos al emo, cariño por el slowcore y nostalgia calcinada al nivel de sus compatriotas The Walkmen, que siempre estaban al límite de estallar de emoción. Por dentro, articulan un discurso donde predomina el vacío, la soledad y el hastío, como si pusieran un espejo enfrente de la ciudad que ellos ven, y sienten. Empiezan con ‘Start Again‘, donde se cagan en NY (New York, wasted, start again, start again!) y acaban con ‘I Have the Answer‘, una bonita (¿e involuntaria?) paradoja de lo que supone este álbum tras el décimo tema: la devolución de un cachito de una Manhattan de la que se sienten deudores, y que en el fondo aman.

Si seguimos rascando, sale más de todo esto. “It’s the end of the world, And I feel fine” es toda una declaración de intenciones firmada en la homónima ‘Scream from New York, NY‘. El panorama está como está, pero nada les pesa, ni que los comparen con The Strokes, de los que por cierto no guardan ningún parecido. Algo destacable de su sonido pasa por la figura de Dan Carey, productor genio que ha trabajado con Fontaines D.C. o Wet Leg, y del que se nota especialmente su mano en determinados temas (‘Start Again’, por ejemplo, en su enfoque más post-punk). Pero la variable inequívoca de todo este trabajo es la voz prodigiosa de Sam Slocum, que lleva a compararlo con el mismísimo Thom Yorke cuando saca todo su potencial vocal (en ‘Takedown‘ se sale, aunque todas tienen su momento).

Cantando “I have the answer, Just for a little while” cierran un trabajo que rasca el cielo de la escena rock neoyorquina y que deja un final abierto. En medio de guitarras ensordecedoras que se deshacen en el shoegaze, a Been Stellar se les oye pero, sobre todo, se les escucha. Y no precisamente por gritar.



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