Amor Líquido es una rara avis dentro del pop, enormemente conectada con las generaciones a las que más refleja y representa. Sin pelos en la lengua, sin miedo a los tabúes, desafiantes cuanto menos. Eso y mucho art-rock y rebeldía punk. Así es su debut homónimo, que aterriza este 2024 de la mano de la disquera catalana La Castanya.
“Siempre tuvimos claro que queríamos esperar a encontrar nuestro sonido y tener canciones de calidad para hacer un disco. Tener su respaldo [La Castanya] lo ha hecho todo más sencillo para nosotras”, afirman.
Sin ninguna duda Amor Líquido se encuentra en uno de los procesos más emocionantes de cualquier banda que acaba de empezar. Si bien su proyecto comenzó en el año 2019, con “Amor Líquido” (2024, La Castanya) ven “un nuevo comienzo donde van de la mano con un apoyo muy grande”. Un abrigo de profesionales que ha demostrado interés en la agrupación, confían en el proyecto y reconfirman la idea de que Sara, Eva, Peral y Gaby son una banda con un gran futuro por delante y con piezas que el público necesita conocer.
Este primer disco se gestó en Metropol Studios, y dos de las piezas fundamentales de principio a fin han sido Jimena Amarillo y Jorge Antequera: un dream team del que mucha gente querría formar parte. La primera, como productora del disco y amiga de Amor Líquido desde antes de pensar en un posible LP, les ha acompañado desde sus inicios, primeros conciertos y ha dado feedback a cada paso que daban.
“Jimena ha sido un apoyo fundamental en todo el proceso y nos ha ayudado a creer en nosotras mismas más aún (…) Teníamos claro que fuera alguien que le gustase lo que hacemos de forma honesta”. Y el segundo, como ingeniero de grabación y residente en el estudio, ha aportado una visión de grabar y hacer las cosas desde una perspectiva que Amor Líquido no contemplaba. “No tenemos palabras para agradecer y poner en valor lo contentas que estamos con el trabajo de cada persona que se ha implicado en esto”, aseguran emocionadas.


Descartando totalmente las temáticas que inicialmente rondarían el disco -hicieron un listado pero desecharon todas-, la vida cotidiana y las experiencias personales han sido los elementos diferenciadores que han acabado impregnando el primer trabajo de Amor Líquido; pero también otros más individualistas como la madurez, la exploración sexual, la reivindicación social o la conciencia crítica. “La realidad es que hablamos de lo que nos toca. La forma en la que nos sale puede ser más adornada, metafórica, directa o cruda, pero siempre intentamos hablar de las cosas que vivimos y que nos mueven”, afirman. Si bien no consideran que hacen música reivindicativa, esta les acaba saliendo “cuando vives en tu día a día ciertas opresiones”, declaran.
“Amor Líquido” viene a reflejar la importancia de quererse, de querer y de elegir con quién decidimos pasar nuestro tiempo para hacernos fuertes solos y acompañados. “Ni lo bueno ni lo malo te hace más fuerte. Todo el mundo lo es, pero algunos arrastran más traumas que otros”, sentencian. Pero si algo quiere transmitir la banda es la importancia de “comprometerse con la gente que te rodea y hacer comunidad en un mundo que te quiere solo e individual”. Un objetivo totalmente conseguido gracias a un primer largo autobiográfico y asambleario en pleno hastío generacional y ansiedad endémica.¿Cuál es el siguiente paso? Sólo el tiempo dirá. Pero por el momento, dejar que “Amor Líquido” cale en el público correcto, acerque personas, estreche lazos entre unos y haga cambiar de mindset a otros. Y ya después defenderlo en directo. Próxima parada: el festival Zaragoza Feliz Feliz el próximo mes de diciembre.
Fotos | Sharon López
Texto | Lucía Monsalve