Con pianista invitado, narración en vivo y un estreno, la OCV realizó un gran concierto escénico

El
pasado viernes 08 de mayo, la Orquesta de Cámara de Valdivia (OCV) presentó su
tercer programa de temporada titulado “El arte de la sátira
en escena”
, una propuesta que cruza música, teatro y narrativa para ofrecer
una experiencia escénica poco habitual en el formato de concierto que se
realizó en el Aula Magna de la Universidad Austral de Chile.

Bajo
la dirección de su director artístico, Rodolfo Fischer, el programa reunió a tres
obras que dialogan entre virtuosismo, la creación contemporánea y el humor
escénico.

La
velada contó, además, con la participación del destacado pianista chileno Danor
Quinteros como solista invitado.

El
concierto incluyó el Concierto para piano N.º 2 de Johann Nepomuk Hummel, una
obra representativa del clasicismo tardío, de gran destreza técnica y expresiva
y el estreno de “Díptico”, nueva creación del compositor residente OCV 2026,
Camilo Roca, reafirmando el compromiso de la orquesta con la música
contemporánea chilena.

“Es una obra que parte de una fascinación mía por los edificios en construcción
de Santiago, que suelen tener una connotación negativa. Viviendo tantos años
aquí, rodeado de edificios en construcción, me llevó a esta necesidad de
intentar resignificar estos sonidos como una obra musical», detalló Camilo
Roca.

«Tengo
plena confianza en el equipo de la OCV, voy con el mayor agradecimiento posible
por todo este trabajo y espero que la gente pueda percibir algo de estos
espacios sonoros que intento mostrar”, señaló Roca en momentos previos al
concierto.

El
cierre estuvo a cargo de la suite de “El burgués gentilhombre” de Richard
Strauss, obra inspirada en la célebre comedia de Molière.

Originalmente
concebida como un proyecto escénico que integraba teatro, danza y música (en
colaboración con el libretista Hugo von Hofmannsthal), esta pieza recoge el
espíritu satírico de la obra teatral, que en su versión original también
incluyó música de Jean-Baptiste Lully.

En
esta ocasión, la OCV interpretó una selección de números musicales (suite),
incorporando un elemento narrativo a cargo del actor valdiviano Samuel
González.

Esta
propuesta buscaba acercar al público al contexto dramático original,
enriqueciendo la escucha musical con una dimensión escénica que recupera el
carácter interdisciplinario de la obra.

La
obra se convirtió en una instancia para disfrutar de un programa que combinaba ironía,
elegancia y nuevas miradas sobre el concierto tradicional.

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