La exposición «O de
Óscar. El trazo que sostiene el mundo» reúne cerca de cien obras del
artista chileno Óscar Morales Martínez y se presenta hasta octubre en el Museo
Ovartaci, referente internacional del Art Brut.
Durante más de tres décadas,
Morales vivió y creó en el Hospital Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak,
desarrollando una obra que hoy forma parte de importantes colecciones y que
ahora protagoniza su primera exposición individual internacional.
Esta iniciativa busca
proyectar internacionalmente una voz genuina y conmovedora del arte chileno en
el margen.
El Museo Ovartaci – ubicado en Aarhus,
Dinamarca – ofrece un contexto clave para situar la obra de Morales en diálogo
con artistas que han creado desde espacios de cuidado y fuera de los cánones
tradicionales.
La muestra, curada por Paula
Caballería Aguilera y producida por Beatriz Salinas Marambio, cuenta con el
financiamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y Fundación
Setba Chile.
Quién es Óscar Morales
La obra de Óscar Morales
Martínez (Santiago de Chile, 1951) constituye una manifestación potente y
singular del Art Brut latinoamericano.
Su trabajo forma parte de
colecciones internacionales como Christian Berst Gallery así como de la
Collection de l’Art Brut. Ha participado en muestras colectivas en España,
Francia y Alemania, incluyendo la Bienal de Berlín 2022.
En Chile, ha expuesto en el
Museo de Artes Visuales (MAVI UC) y en el Museo de la Solidaridad Salvador
Allende, institución que recientemente incorporó algunas de sus obras a su
colección permanente.
Por más de treinta años,
Morales vivió y creó en el Hospital Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak, donde
su práctica artística se convirtió en una forma de existir y resistir.
Actualmente, reside en una
casa de acogida y protección del Estado, donde continúa desarrollando su obra
de manera constante y cotidiana, transformando cada día en un acto de creación
incesante.
Desde este espacio íntimo,
Morales ha construido un universo simbólico complejo mediante un trazo
insistente y su paleta vibrante, que combina elementos religiosos, escenas
cotidianas, autorretratos, arquitectura imaginaria y referencias a la ciencia
ficción, todos enlazados por una fórmula alfabética y numérica creada por él
mismo.
Su trabajo, visibilizado y
acompañado durante años por Paula Caballería y la Fundación Setba Chile, ha
sido presentado en espacios de salud y arte en Chile, situando su práctica en
el cruce entre arte, cuidado y derecho cultural.
Cien obras para recorrer un
universo propio
La exposición en el Museo
Ovartaci permite inscribir su producción en un diálogo internacional sobre las
estéticas del afuera, la creación desde la vulnerabilidad y nuevas formas de
pensar el arte contemporáneo más allá de los límites de la razón y la institucionalidad.
El embajador de Chile en
Dinamarca, Felipe Cousiño, destaca el valor de la muestra como puente: «Es
un artista especial que trae un mundo propio, lleno de colores, lleno de ideas,
de fórmulas, de poemas.
Encuentro que es una gran
oportunidad para que se conozca un artista chileno distinto en Dinamarca y
abrir un poco más nuestro intercambio cultural, nuestra cercanía entre los dos
países».
Por su parte, la curadora de
la exposición, Paula Caballería Aguilera, sostiene que «Más allá de la
coincidencia de la letra O, que el propio Óscar destacó desde el inicio, su
obra comparte con Ovartaci una capacidad única para construir universos simbólicos
profundamente personales.
Ese lenguaje, tan
característico del Art Brut, muestra que estas prácticas merecen un lugar en
todo tipo de instituciones artísticas y no solo en espacios
especializados».
Además, la productora de la
muestra, Beatriz Salinas Marambio, destaca “que estas obras lleguen al Museo
Ovartaci significa que una trayectoria artística desarrollada durante décadas
en Chile entra en diálogo con algunas de las figuras más relevantes del Art
Brut internacional».
La exposición reúne cerca de
cien obras que abarcan distintas etapas y series de su producción. Se presentan
dibujos que revelan su universo espiritual y cotidiano, junto a su serie de
“máquinas”, piezas de gran formato concebidas como dispositivos imaginarios que
dialogan con sus textos de ciencia ficción.
Esta dimensión literaria es
parte fundamental de la muestra, incluyendo libros de artista como “El reloj
universal”, además de una selección de poemas y ensayos manuscritos que dan
cuenta de su pensamiento.
La muestra integra además un
dispositivo audiovisual con el cortometraje “O de Óscar”, de los realizadores
Joaquín Nercasseau, Douglas Jackson y Matías Echeverría, que documenta su
proceso creativo.
Mia Lejsted, directora del
Museo Ovartaci, comenta desde Dinamarca: «Óscar Morales comparte muchas
afinidades con nuestro artista central, Ovartaci.
Aunque pertenecen a épocas y
contextos distintos, tienen algo esencial en común: para ambos, el arte es una
necesidad existencial a través de la cual crean significado y coherencia en la
vida.
Sus obras reúnen imaginación,
poesía y una fuerza creadora dentro de universos visuales profundamente
personales que hablan a la experiencia humana compartida.
En el caso de Morales,
asombra experimentar la forma poética y creativa en que mantiene unido su mundo
interior en sus representaciones, plasmándolo en figuras concretas,
construcciones, números y sistemas; y este mundo interior no podría existir sin
la línea que lo sostiene en su lugar.
Ambas prácticas conmueven y desafían. Al mismo
tiempo, recuerdan por qué es importante escuchar las voces que surgen de los
márgenes tanto del arte como de la sociedad».
En conjunto, los elementos de
la exhibición proponen una lectura integral de su práctica: una obra total
donde dibujo, palabra e imaginación se entrelazan para construir un mundo
poético y profundamente humano.

